La inteligencia emocional en el trabajo

Estudios demuestran que en el entorno laboral, la inteligencia emocional en el trabajo es más importante que el coeficiente intelectual. ¿Por qué? ¿Cómo afecta ésta? En el siguiente artículo te lo explico.

Pensamos que aquellas personas con un coeficiente intelectual alto suelen tener más éxito profesional y personal por su capacidad de resolver problemas.

Es entonces cuando observamos a algunas personas muy inteligentes con carrera, máster e idiomas ejerciendo puestos de trabajo que no le corresponden y que son enormemente infelices en su vida personal.

En cambio, otros trabajadores con la mitad de su experiencia o currículum, que no son tan inteligentes o que sacaban bajas calificaciones y suspendían en la escuela, no paran de ascender puestos de en su trabajo y su vida personal es bastante buena.

¿Por qué ocurre esto? Porque quizás aquellos que tienen un coeficiente intelectual más bajo tienen mayores habilidades sociales, trabajan mejor en equipo, conocen cuándo y cómo presentar sus ideas al cliente, empatizan con sus jefes y se comunican de una manera más efectiva.

Todas estas características de las que acabamos de hablar hacen referencia a la inteligencia emocional, una inteligencia que ha salido a la luz desde hace pocos años y que nos está ayudando a entender el por qué sucede esto.

Pero, ¿Qué es la inteligencia emocional?

Daniel Goleman publicó en 1995 su obra titulada “Inteligencia Emocional”, la cual poco después se convertiría en un aclamado bestseller mundial.

Este autor defiende que para conseguir el éxito en la vida no es necesario tener un coeficiente intelectual superior a la media, sino que entra en juego el coeficiente emocional de cada individuo.

Según Goleman, la inteligencia emocional se puede definir como

“Forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental. Ellas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social”.

Por qué es importante la inteligencia emocional en el trabajo

Puede que te preguntes, por ejemplo, por qué un informático necesita inteligencia emocional si su profesión es estrictamente técnica, pues bien, éste necesita trabajar en equipo o tratar en ocasiones con sus clientes.

No saber lidiar con sus compañeros de trabajo, imponer sus ideas y considerarlas superiores a las de su equipo o no empatizar con sus colegas puede provocar que, por muchos conocimientos técnicos que este informático posea, el proyecto no salga adelante.

Afirma Daniel Goleman que “los CEO son contratados por su capacidad intelectual y su experiencia comercial y despedidos por su falta de inteligencia emocional.

inteligencia emocional en el trabajo

7 habilidades sociales para desarrollar el liderazgo

Estas son las cualidades que aquellos directivos que quieran crecer en su ámbito profesional y ser un verdadero líder debe poseer.

1. Trabajo en equipo.

Los trabajadores con inteligencia emocional siempre están dispuestos, por ejemplo, a quedarse un tiempo extra para ayudar a sus compañeros a concluir un proyecto. Son buenos gestionando los talentos y habilidades de los miembros de cada equipo y estableciendo límites.

2. Colaboradores

No compiten con sus compañeros de trabajo, colaboran con ellos. No se guardan para sí aquellos descubrimientos que pueden facilitar un trabajo sino que comparten las ideas abiertamente.

3. Manejan el estrés

Tienen la capacidad de tranquilizarse a sí mismos y de controlar sus emociones. Piensan las cosas dos veces antes de decirlas y son conscientes de su estado de ánimo y emoción para poder gestionarlas de manera adecuada.

4. Empatía

Saben escuchar a sus compañeros y a su equipo. Esta característica es un rango distintivo de los mejores directivos, maestros y líderes. Además es una de las tres habilidades que, según las organizaciones, distinguen a los mejores profesionales.

5. Discusiones sanas

Los profesionales con gran inteligencia emocional contribuyen a la maduración del equipo, cortan de raíz las conversaciones negativas que conducen a la disgregación. Generan discusiones sanas, donde se aportan críticas constructivas que se exponen de manera adecuada con el fín de resolver los distintos problemas que se plantean.

6. Motivación

Mantienen siempre en alza su motivación y la de su equipo. Establecen metas a corto y largo plazo y tienen una actitud positiva ante los retos.

7. Autoconciencia

Son honestos con ellos mismos, entienden su estado de ánimo, sus emociones, sus debilidades y fortalezas. Son realistas con sus límites tanto físico como psíquicos.

Como hemos visto la inteligencia emocional es mucho más importante que tener un alto coeficiente intelectual o poseer una alta inteligencia lógica-matemática.

Saber relacionarnos, empatizar con nuestros trabajadores, digerir y gestionar nuestras emociones o saber cómo actuar en cada momento nos ayudará a que nuestras ideas, proyectos y tareas estén completas consigan sus objetivos.

Desarrollar estas habilidades en los equipos y en los trabajadores de una empresa es crucial para que la empresa crezca

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