¿Qué es el liderazgo? Formas de liderazgo empresariales

La búsqueda de liderazgo por parte de las empresas es constante pero, ¿Qué es el liderazgo? ¿Qué hace verdaderamente a un líder? ¿Existen varios tipos? Te lo explico en el siguiente artículo.

Vivimos rodeados de líderes. Desde que éramos pequeños, en el colegio, universidad, club deportivo o empresa siempre hay alguien que sobresale del resto.

A día de hoy se suele confundir el ocupar un puesto de responsabilidad al cargo de un gran número de personas con ser un líder, pero esto no es así. El verdadero liderazgo no entiende de rango o poderes dentro de una empresa o organización.

El verdadero liderazgo va más allá, se trata del buen hacer, de la humildad, del cumplimiento de los objetivos, de acatar las responsabilidades, de una personalidad carismática y de muchísimas cualidades más que hacen que un grupo de personas siga ciegamente a una figura pública.

¿Qué es verdaderamente el liderazgo? ¿Qué habilidades posee un líder? ¿Cuántos tipos de liderazgo existe? Te lo contamos a continuación.

liderazgo

¿Qué es el liderazgo?

El liderazgo hace referencia al conjunto de habilidades tanto gerenciales como directivas que un individuo tiene para influir personas o grupos de personas.

Entre las habilidades que diferencian a un líder se encuentran la capacidad de delegar, tomar la iniciativa, gestionar personas o proyectos, convocar, promover ideas, habilidades de motivación y capacidad crítica de evaluación.

El liderazgo no se da solamente en un entorno empresarial, en todo tipo de grupos sociales se da este fenómeno, siempre hemos visto a alguien que sobresale del resto, ya sea por su capacidad motivadora, sus habilidades técnicas, su empatía o cómo afronta determinados problemas.

Como mencionamos anteriormente, ser un líder no implica sólo algo positivo, ya que existen líderes tanto buenos como malos. Un buen liderazgo es aquel que puede mejorar el rendimiento del grupo, su bienestar y aumentar sus beneficios a largo plazo. Por el contrario, un estilo negativo de liderazgo generará estrés en el equipo, disminuirá su autoestima y provocará problemas continuos a largo plazo.

Desde mi punto de vista, el liderazgo se trata de aceptar tus responsabilidades. Para liderar un equipo, primero debemos ser capaz de liderarnos a nosotros mismos ya que, si tú mismo no eres capaz de conseguir tus objetivos, ¿Cómo serás capaz de conseguir los de un grupo? ¿Cómo conseguirás que ese grupo confíe en ti?

Esto no significa que debemos ser perfectos, ni mucho menos, significa que debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano para, con humildad, mejorarlo continuamente. Reflexionar sobre la imagen que tenemos de nosotros mismos, la forma en la que hacemos las cosas, la forma en la que lideramos a un equipo.

El verdadero liderazgo está abierto a la crítica, reflexiona sobre los hechos ocurrido una y otra vez. Admitir no estar en lo correcto.

Para ser un buen líder necesitas ser muy bueno en lo que haces, ser capaz de liderar la tensión en un equipo y cómo relajar la tensión. Ayudar al equipo en su desarrollo, mejorar su autonomía, darles la capacidad de ser libres en sus proyectos, permitir su desarrollo, mejorar su creatividad y ayudarles a ser la mejor versión de si mismo.

El buen liderazgo no intenta imitar a otros, no intenta ser algo que no es. Es fundamental ser uno mismo, creer en ti y en tus habilidades, si, al ser así, la gente te sigue, es entonces cuando significa que eres un líder.

Tipos de liderazgo

Existen varios tipos de liderazgo en el mundo empresarial y cada uno de ellos posee sus propias ventajas y desventajas. A continuación, te explico cuáles son los tipos de liderazgo que podemos encontrar en una organización.

  1. Liderazgo natural.

Un líder natural es aquella persona con grandes habilidades comunicativas y motivadoras que satisface con creces las necesidades del equipo. Se distingue del resto de líderes, sobre todo del autocrático en que no utiliza la imposición en el grupo y las decisiones son tomadas en consenso y con la participación de todos los individuos.

  1. Liderazgo autocrático.

Es totalmente opuesto al anterior, el liderazgo natural. Su principal característica es el poder absoluto que tiene en la toma de las decisiones del equipo, ya que da indicaciones precisas de cómo y cuándo llevar a cabo las tareas. Es un líder que le gusta tener todo bajo control y es bastante estricto en sus decisiones. Como aspecto negativo se destaca su impacto en la motivación del equipo. Por el contrario, es beneficioso en momentos de crisis donde hay que tomar decisiones decisivas y duras.

  1. Liderazgo participativo.

Es un liderazgo muy parecido al liderazgo natural. Este tipo de líder consulta continuamente las decisiones al resto del equipo. Está bastante enfocado en crear un gran espíritu de equipo donde todos los participantes de un grupo se sientan importantes y valorados.

Este tipo de liderazgo es importante para aquellos entornos donde sea de vital importancia el trabajo en equipo para sacar los objetivos adelante.

  1. Liderazgo burocrático

Este liderazgo lleva todas las tareas según una serie de pautas marcadas y establecidas. No suele contemplar ningún cambio y, en caso de imprevisto, siempre cuenta con soluciones preparadas.

No suele estar enfocado en la motivación del equipo y carece de empatía. Este tipo de líder es recomendable para puestos de trabajo donde hayan riesgos laborales y se deban tomar medidas especiales que deban cumplirse a rajatabla. No es recomendable en trabajo en equipo.

  1. Liderazgo carismático

Sobresale del resto por sus cualidades innatas inspiracionales y su gran poder de atracción. Suelen ser líderes enérgicos que transmiten sus ideas generando al resto del equipo satisfacción, llegando incluso a crear la necesidad de que si no está este individuo en la empresa, en la organización no habrá éxito.

  1. Liderazgo transformacional.

Según los expertos podría ser el verdadero pilar dentro de los diferentes estilos de liderazgo. Es similar al liderazgo carismático ya que es entusiasta, pero su ego no llega a ser tan grande. Antepone el beneficio del equipo al beneficio propio.

Es una fuente de inspiración para su equipo pero necesita sentirse apoyado por el resto. Suele proponer nuevas alternativas y agrega valor a las decisiones ya tomadas.

A modo de conclusión, no hay una tipología de liderazgo mejor que otra. La cultura empresarial y los objetivos que persigue la organización así como la personal de los empleados determinarán el estilo de liderazgo que mejor encaja con la compañía.

Humildad, capacidad de superación y afrontar con positivismo los distintos retos que se plantean te ayudarán a mejorar y llegar a ser el líder que siempre has querido ser. Nos vemos en el siguiente artículo. Hasta la próxima.

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